En tránsito: la conexión siempre va cifrada
Tu aplicación de correo habla con nuestros servidores por SMTP, IMAP o POP3 sobre una conexión cifrada con TLS (o STARTTLS cuando la aplicación lo negocia así). El webmail se sirve únicamente por HTTPS. Lo que viaja por la red no es legible para nadie que esté en medio.